No camina este Tri #Sub22
Publicado el 08. sep, 2011 por aflores en 11 Guerreros
México y Chile igualaron a dos tantos en un partido que casi terminó en tragedia, luego que el zaguero Miguel Ponce sufriera un TEC cerrado con pérdida de conciencia en el minuto 72.
El zaguero de Chivas recibió atención médica inmediata, recuperando la conciencia minutos después , aunque fue trasladado en ambulancia al Hospital Provisorio de Curicó.
El duelo comenzó con el frenesí propio de dos planteles jóvenes, que a ratos cayó en un juego brusco al límite del reglamento que impidió el futbol preciso a ambos equipos.
Buscando una revancha del partido del viernes pasado en Potosí, donde cayó 3-1, México sorprendió a Chile en apenas dos minutos, cuando Antonio Gallardo vio adelantado al portero Raúl Olivares y sacó un disparo desde 28 metros que dio en el horizontal antes de descansar en las redes.
Chile, sin embargo, no alcanzó a descomponerse, ya que por la derecha Junior Fernandes de inmediato comenzó a tomar la manija de la ofensiva local. A los 7 minutos el delantero inventó una jugada pisando el área azteca por la derecha y su juego de amagues lo capitalizó Bryan Carrasco, que entró por el medio y fusiló a Felipe Rodríguez.
El empate regresó convirtió al partido en un ir y venir, donde ambos equipos buscaron alternadamente el protagonismo sin mucha claridad. Eso hasta que Jorge Osorio expulsó al mexicano Araujo (32’) por una fuerte entrada a Nelson Rebolledo.
Sin embargo, pese al golpe, poco después México tuvo la ventaja, pero Osorio no sancionó penal tras un remate de Gallardo que dio en la mano de Romo.
El segundo tiempo partió con un cabezazo de Junior que se perdió por poco. México intentaba mantener controlado el partido pese a su inferioridad numérica, mientras Chile tardaba más de 15 minutos en tomar la manija del partido.
Fue así cuando a los 65 minutos, Araujo no calculó un pase largo que Carlos Muñoz baja de pecho y fusila a Rodríguez para poner en ventaja a los locales.
Pero México no se vino abajo y cinco minutos después Jerónimo Amione, que había ingresado por Nava, pilló adelantado a Olivares y decretó el empate con un tiro alto ajustado.
Ahí vino el golpe de Ponce, que paralizó el partido durante trece minutos, pero que el jugador zafó con fortuna.
Amione casi le regala el triunfo a México en el minuto final, pero su disparo se fue levemente desviado, poco antes que Romo casi le sacara un ojo con una terrible patada que le costó la expulsión y dejó el empate sellado en todos los números.

